
Hace unas semanas recibí una llamada de Noelia Vilar, Team Leader Marketing de KTM España:
- Noelia: Jaume, ¿quieres probar la 890?
- Yo: ¡Claro!
- Noelia: Pero para eso tendrás que irte hasta Grecia.
- Yo: ¡Ostras! Un poco lejos ¿no?
- Noelia: Si, pero irás como invitado al KTM Adventure Rally.
No me lo podía creer. En septiembre tengo mucho trabajo, pero no me lo pensé ni un segundo: ¡VAMOOOS!!!
Y ya estoy de regreso. Ha sido increíble, con el equipo de KTM cuidando hasta el más mínimo detalle, gente súper amable y profesional. Rodeado de grandes pilotos como Giovanni Sala (46 victorias y 5 veces campeón del mundo de enduro, ganador de 4 ediciones de los ISDE, tercero en el Dakar… una leyenda) o Quinn Cody (4 veces ganador de la Baja 1000). También he conocido a Joey Evans (una increíble historia de superación personal) y a un gran viajero como Paolo Cattaneo. Y he podido rodar con Joachim Sauer, “Jochi” como lo llaman todos en KTM, Senior Product Manager de KTM, ex piloto profesional de enduro y ganador de un campeonato de Europa. ¡Poca broma!



Pero vamos al grano: A pesar de su nombre, el Adventure Rally no es competitivo. Se trata de un evento reservado a pilotos con motos KTM de la gama Adventure y se celebra en varios continentes. En Europa, este año se escogió Grecia y el recorrido coincidía con muchos tramos del Hellas Rally ya que estaba diseñado por Meletis Stamatis, alma mater del Hellas. Y ya se sabe, si Meletis está detrás de un recorrido la diversión y la dureza están aseguradas.

Se puede participar en solitario. En este caso te pasan el track y una baliza para tenerte localizado en todo momento y poder rescatarte en caso de necesidad. También está la opción de ir en grupos con un guía del nivel de los cracks que he comentado antes.
El miércoles aterrizaba en Atenas y recorría en coche de alquiler los 218 Km que hay hasta Nafpaktos, un bonito pueblo que está a orillas del Golfo de Corinto. Sobre las 16h llegaba al punto de encuentro. Imposible no encontrarlo con el despliegue naranja que lo invadía todo.


Enseguida me encontré con Andreas Gklavas (director de marketing de off road y travel en KTM), un tío majísimo que me explicó cómo funcionaba el evento. Realizamos la inscripción y me llevó hasta mi moto, una flamante 890 Adventure R que habían enviado desde España.


Lo primero que hicimos fue llevarla hasta el camión taller donde ajustaron todos los mandos y suspensiones e instalaron el soporte del gps que me habían enviado desde Holder 2.0.


Luego puse las dos bolsas Giant Loop que había traído de casa: una ZigZag para el manillar, donde pondría a cargar mi móvil si hacía falta y algunas cosas que tener a mano. En la parrilla trasera puse una Possibles Pouch con el impermeable y algunos recambios, fijada con las geniales cinchas elásticas Pronghorn Straps, también de GL. En pocos minutos estaba listo.


Ok la moto ya estaba a punto (¡incluso la habían dejado llena de gasolina!) pero faltaba mi equipación ya que sólo llevé las botas Expedition H2O y guantes Caliber de Rev’it y el casco Shoei VFX-W. Entonces apareció Gianluca con un traje Terra Adventure de KTM que pude probar intensamente estos días y que mostró ser muy ventilado y cómodo.
Con todo listo ya sólo faltaba saber el número de mi grupo y quien sería mi guía. Antes me habían preguntado qué nivel de ruta querría hacer: ¿la difícil verdad?. Más que una pregunta era una afirmación. Pues bueno, a por la ruta difícil 😀

Entonces me presentaron a Jochi, que sería el guía de mi grupo y es quien hizo el briefing a los cerca de 150 participantes.


Me quedé un rato dando vueltas por allí. El ambiente era genial, con los pilotos llegando de diferentes partes de Europa, haciendo las inscripciones, cambiando neumáticos. Los mecánicos trabajando a destajo… una pasada.









Luego nos fuimos a cenar. Esa noche cada uno iba por su cuenta, a mí me invitaron con el grupo de prensa, con quienes haría la ruta. Jochi era el anfitrión. Rodeado de periodistas no tuvo más remedio que explicarnos un poco su pasado. Este simpatiquísimo alemán lleva más de 30 años en KTM, por tanto es la historia viva de la marca. Se dedicó profesionalmente al enduro pero no dejó sus estudios de ingeniería, gracias a lo cual entró en KTM donde ya hace años es el máximo responsable del producto off road. La conversación fue interesantísima, nos explicó miles de anécdotas de sus inicios en la marca, del desarrollo de la 990, una moto que marcó el futuro de KTM, de su experiencia como piloto… podríamos haber estado toda la noche.
Durante la cena conocí también a algunos de los que serían mis compañeros de ruta: Francois, de Moto Magazine Francia, que probaría una 1290 Adventure R, Thanos de Moto Magazine Grecia con una 890 Adventure R, el inglés Jonathan de Enduro 21 con una 890 Adventure S y Michael de Polonia, también con una S. Todos ellos probadores experimentados. La cena fue muy divertida y por sus comentarios ya intuí que al día siguiente no me aburriría.
Fui a dormir pensando en todo lo que me estaba pasando, ¿qué hacía yo allí rodeado de profesionales de la información?. Invitado por KTM, un simple aficionado a las motos que se ha puesto a escribir un blog… La verdad es que todo esto me superaba un poco, ¡pero pensaba disfrutarlo a tope!!
PRIMER DIA:
A las 8 en punto estaba en el vivac, nervioso como un júnior de primer año, me esperaba un día intenso rodeado de cracks y había que estar a la altura. Nos reunimos alrededor de Jochi que dio las últimas instrucciones y salimos de ruta. Nos esperaban 250 km de lo más intenso.



Enseguida me di cuenta de que el polvo sería el principal problema. El terreno estaba sequísimo, rodar así en grupo es incómodo y peligroso por lo que intentaba mantener cierta distancia con el que me precedía sin perderlo de vista, de todas formas llevaba el track para seguir la ruta. Al cabo de pocos km empezó lo bueno en forma de río seco con piedras enormes donde había muchas motos atascadas.
Enseguida se vió el nivel de mi grupo que superó el obstáculo sin problemas. Incluso Francois con la 1290, que llegó al final del tramo con cara de sorpresa por lo fácil que se lo había puesto esa enorme moto. Durante el resto de los días fui tras él muchos km y flipé de cómo la llevaba, menudo nivel y que maravilla de moto, tengo muchas ganas de probarla. Tampoco tuvieron problemas Jonathan y Michael, dos expertos endureros que iban como tiros con las 890 Adventure S. ¡Y después hay quién dice que esa moto no es buena en off!! Otro del grupo era el sueco Martin, desmelenado, nada que ver con la flema que se les supone a los suecos. Dennis, con una 1090R era el que se tomaba las cosas con más calma. Finalmente, el griego Thanos con una 890 R que al ser conocedor del terreno cerraba el grupo. ¡Que gran tipo!, siempre tranquilo y sereno cubriendo nuestras espaldas.



Todo el recorrido fue alternando zonas más o menos duras pero siempre con terreno muy delicado y deslizante, piedras y polvo, ¡mucho polvo!!. Adelantar así a pilotos más lentos era muy complicado y había que extremar las precauciones. El recorrido subía mucho, con zonas de alta montaña que recordaban más a un paisaje alpino que a la imágen típica que tenemos de Grecia. Precioso.



Llegamos a la hora de comer sin ningún percance, parando en un pueblo que quedó invadido por motos de color naranja, ¡que ambientazo!!

Por la tarde seguimos a ritmo alegre. En uno de los adelantamientos no vi una piedra por culpa del polvo y le hice un tajo al lateral del TKC delantero, esos neumáticos me gustan pero tienen unos flancos demasiado blandos para este tipo de terreno. ¡Y eso que nos dejaron las ruedas a casi 2,5kgs de presión para no pinchar!!. Paré para reparar, pero sólo llevaba las herramientas básicas y alguna cosa que me traje de casa. En seguida aparecieron Thanos y Francois. Una piedra bajo el cárter y desmontamos la rueda.

Luego llegó Joey Evans que iba en otro grupo y nos dejó sus herramientas y cámara. Cuando ya empezábamos a desmontar el neumático apareció Peter (mecánico de KTM) que en un plisplas la dejó a punto de volver a rodar. En poco rato volvíamos a estar todo el grupo reunido.
No tardé mucho en volver a pinchar. ¡Que desespero!, ¡no suelo pinchar y estaba yendo con mucho cuidado!. Thanos, mi ángel de la guarda me ayudó a sacar la rueda. Esta vez fue Gio Sala quien me dio una cámara y Jochi el que no me dejó tiempo para reparar. Demostrando su experiencia de endurero cambió la cámara en un momento.
Por suerte ya no hubo más contratiempos y llegamos al vivac donde por precaución Jochi me puso la cubierta delantera nueva. Los mecánicos cambiaron el filtro de aire, engrasaron la cadena y la moto quedó lista para el día siguiente. Que pasada, me sentía piloto oficial 😀


Por la noche había una carpa en el vivac donde se servía la cena para todos los participantes, pero antes Joey Evans nos dio una charla sobre sus peripecias para poder ir al Dakar. Este sudafricano tuvo un accidente en una carrera de motos que lo dejó inválido, pero gracias a una descomunal fuerza de voluntad, consiguió recuperarse y acabar el Dakar, no sin antes pasar por mil aventuras. Hoy sigue teniendo importantes secuelas físicas, pero ha podido realizar su sueño y llevar una vida plena. Escuchando su relato a más de uno se nos saltaron las lágrimas. Brutal.


¿Y COMO VAN LAS 890 ADVENTURE R Y S?
La verdad es que desde el primer kilómetro con la 890 me sentí como en casa. Es muy parecida a la 790. Las principales diferencias son la respuesta del motor y las suspensiones, por tanto sólo entraré a comentar estos dos aspectos. El resto lo podéis encontrar ámpliamente detallado en el apartado de mi blog dedicado a la 790. Clik aquí

El motor se nota más potente. Lo suficiente como para que con el acelerador en modo Rally los caballitos salgan sin querer. Los que dicen que en off no hay moto más bestia que la 990, que prueben la 890 en modo rally y luego me cuenten.
En mi 790, suelo ir con el acelerador en modo Street, que sería un nivel intermedio (el Rally lo encuentro demasiado brusco y el modo Offroad es muy suave). Con la 890 el Street tenía mucha pegada y me encontraba más cómodo en el modo Offroad. La única pega que le encontré es que el motor 890 es algo más caluroso que el 790, supongo por culpa de todo el tema de regulaciones medioambientales que hace que las motos tengan que ir cada vez más calientes. Buenos bajos, potente… no supone una gran cambio respecto a su antecesora pero lo suficiente para marcar diferencias.

Respecto a las suspensiones. Recuerdo las originales de la 790 como unas buenas suspensiones pero que en determinados momentos eran algo secas, especialmente el amortiguador trasero. En mi moto llevo unas maravillosas WP Xplor Pro que hacen que cualquier otra suspensión me parezca mala. Pues las de la 890 no me lo han parecido, de hecho, creo que se acercan más a las Pro que a las de la 790 R. Pedí que me las pusieran en la posición más blanda (Confort) y con mis 73kgs iba perfecto, suaves y absorbentes pero sin hacer tope nunca.

En resumen. Obligados a sacar un update de la 790 para cumplir las nuevas normas Euro, en KTM no se han limitado a ello (habría quedado una 790 «light»), y se han vuelto a distanciar de la competencia con una moto aún mas potente y con unas suspensiones fantásticas.
Por otro lado los poseedores de la 790 no tenemo que preocuparnos. No es un cambio tan importante como para pensar que nuestras motos quedan desfasadas, siguen plenamente vigentes pero ya sabemos que el mundo no se acaba allí, hay relevo.

Respecto a la S, también la pude probar a fondo y en un terreno complicadísimo. El motor es idéntico al de la R. La principal diferencia son las suspensiones más cortas (200mm en lugar de los 240 de la R), pero que también han mejorado mucho respecto a las de la 790 S. Tanto es así que dos de los integrantes del grupo iban con ellas y no era nada fácil seguirles.



Hace un tiempo hice varias pruebas de la 790 con diferentes suspensiones que podéis leer aquí.
SEGUNDO DIA:
El segundo día era el del recorrido más complicado. Jochi ya nos advirtió que había un par de pasos realmente difíciles pero que tenían alternativa. Y que las vistas serían impresionantes. No se equivocó en nada.
Salimos de Nafpaktos por carretera y cruzamos el precioso puente que une los dos lados del golfo. Enseguida empezamos a subir sin parar hasta lo alto de una montaña. Todo el camino era un pedregal que puso a prueba nuestras muñecas, aquello no se acababa nunca. Pero la recompensa en forma de vistas valía la pena. ¡Que preciosidad!






Seguimos adelante por un terreno siempre machacón hasta llegar al primer punto «picante». Se trataba de un sendero muy empinado y lleno de piedras sueltas sin ningún grip. Había un montón de motos tiradas por el suelo, pilotos agotados y olor a embrague y goma quemada. ¡Un drama! Ni siquiera vi subir bien a motos ligeras como las 690, por lo que en principio tuve claro que habría que ir por la alternativa: el “chicken way”. Pero eso me da siempre mucha rabia y estudiando el terreno vi que había una posibilidad para evitar las piedras pasando por un estrecho pasillo. Mientras todos se iban enganchando fui limpiando la entrada de esa trazada al más puro estilo trialero cuando preparábamos una zona.
Todos arrancaban desde un punto que les permitía ganar velocidad. Gas a fondo y remando con las patas como hacen los endureros, pero eso los metía irremediablemente en el río de piedras donde quedaban encallados. Los trialeros (y los viejos) preferimos cansarnos menos. Arranque desde un punto completamente opuesto a los demás para encontrar la trazada limpia, y me encontré arriba sin tener que poner ni un solo pie. ¡Bien!
Intenté contener la alegría, aparentando tranquilidad, como sí aquello no fuera nada para mí, pero no colaba, la cara de satisfacción y alivio me delataba. Una enganchada de esas me habría dejado agotado para todo el día. Más sabe el diablo por viejo… 😉
Estaba tan centrado en como salir vivo de allí que no hice ninguna foto, pero sí que hay vídeo, en cuanto pueda lo colgaré.
Al cabo de un rato llegamos al pueblo donde íbamos a comer, es la primera vez que paso por debajo de las paradas de un mercadillo en moto… y es que Jochi se equivocó de camino y nos metió por en medio de las señoras comprando sostenes 😀

Poco después de la comida llegó el segundo tramo complicado. Esta vez era una subida larguísima zigzagueando para evitar las piedras sueltas. Nos paramos a cierta distancia. Desde allí parecía imposible, con motos repartidas por todo el tramo, encalladas en las piedras.
Entonces me vino a la cabeza: ¿a quién se le ocurre meter a sus clientes e invitados de prensa por un sitio así?. Normalmente las marcas son conservadoras y evitan tomar riesgos. A KTM no, les va la marcha. La mayoría de los guías eran directivos de la marca y todos unos quemados de cuidado. También los mecánicos, como Peter, el que me arregló el pinchazo. Durante el recorrido me pegó una buena pasada y no aguanté ni dos curvas tras él, ¡qué nivelazo!!. Llevan las motos en su ADN y el Ready to Race hasta el extremo. Nada de ejecutivos encorbatados que sólo saben de números. Seguro que estos también saben pero cuando se suben a la moto…GAS!!. Genial.
Pero volvamos a la subida. Jochi ya la había hecho durante las jornadas previas de reconocimiento así que me puse detrás suyo para ver por donde trazaba. Perfecto, subió como un tiro, gas a fondo y esquivando todas las zonas de piedra suelta. Esa era la trazada. Puse el control de tracción en el 7, segunda y ¡GAS!!. Copié exactamente la trazada de Jochi pero aun así notaba como el control le quitaba potencia a la moto para no perder tracción. En algún momento temí haberme pasado con el 7 ya que la moto casi se ahogaba intentando no patinar, pero enseguida se recuperaba. ¡Qué pasada de moto, que 200kgs más bien llevados… y ¡como ayuda la electrónica! Arriba me esperaba Jochi con una sonrisa de oreja a oreja, chocamos las manos, los viejos estábamos arriba. La verdad es que estaba eufórico, ¡¡que subidón!!

Nos quedamos allí para ayudar un rato, reírnos un poco con alguna situación cómica, pero sobre todo constatar que la mayoría de los que se inscriben en este evento tienen un gran nivel… y son tozudos, muchos de los que no subieron a la primera volvían abajo para volverlo a probar. ¡Esa es la actitud!







Aquí podéis ver este precioso vídeo del evento. Minuto 2.18 allí estoy subiendo ese tramo. «Very exciting» 😀
El resto del día transcurrió sin más sobresaltos, sólo polvo, piedras, paisajes espectaculares y mucho gas. Otros 250 km al saco. Al llegar una ducha en el hotel y a cenar con el grupo. Todos contando nuestras batallitas, cansados pero felices.

TERCER DIA:
Antes de salir Joachim intentó concienciarnos de que había que ir tranquilos. El recorrido era de unos 170 km de terreno exigente pero esta vez sin pasos complicados. Había que llegar enteros.
Cuando acabo de decir eso arrancó y como siempre salió dando gas como si no hubiera un mañana. Las explicaciones a tomar por saco. Ir tras suyo era un espectáculo, trazadas perfectas, sin estridencias, fino y preciso pero rápido, muy rápido. Era temprano, con el sol aún bajo dando en la cara y mucho polvo, intentar seguirle era peligroso, no veía nada. Tras un par de sustos me tragué el orgullo y fui dejando que me pasara la mayor parte del grupo. Los más fogosos siguieron dando gas a tope y atrás nos quedamos Thanos, Dennis y yo.


No había pasado mucho cuando me encontré al sueco Martin de pie en medio del camino. ¿Dónde tenía la moto? Me paré a su lado y señaló en el terraplén, estaba allí, unos dos metros más abajo. Me explicó que no había visto una piedra y le había escupido del camino. Al cabo de poco llegaron Dennis y Thanos y me ayudaron a sacar la moto de allí. Luego vinieron Jochi y Francois que dieron la vuelta al ver que no seguíamos. A Martin le dolía mucho la muñeca y no se veía capaz de seguir, llamamos al médico. No habían pasado ni 15 minutos que llegaba en un 4×4, increíble. Le inmovilizaron la muñeca y se lo llevaron al hospital. Al cabo de poco la pickup de Meletis se llevaba la moto. Organización perfecta.


Una pena lo del sueco, aunque tuvo suerte, hacía poco que habíamos pasado por barrancos muy altos y los matorrales le pararon el golpe. Pero me dejó aún más claro que no había que correr riesgos innecesarios… excepto un rato que me dio el subidón, olvidé la prudencia y me puse a seguir a Jochi, Jonathan y Michael por un camino sin piedras super divertido. ¡Qué rápido fuimos!
La comida fue en un restaurante con unas vistas preciosas.

La tarde fue tranquila. Al llegar al vivac todo eran abrazos y caras polvorientas pero llenas de felicidad, ¡habíamos acabado el KTM Adventure Rally 2021!


Allí nos esperaban para empaquetar las motos que saldrían hacia Austria. La mía se iría de allí a Terrassa donde está KTM Spain.



Esta noche cenamos todos en la terraza de un restaurante en Nafpaktos. Allí me encontré a Martin con el brazo en cabestrillo, tenía la muñeca rota pero ya estaba pensando en volver el año que viene!!

Antes de la cena nos encontramos todos en el vivac para la ceremonia de clausura.

Tras bastantes cervezas, muchas risas y abrazos de despedida me iba al hotel. ¡Qué experiencia! ¡Qué bien lo había pasado! Pero sobretodo me quedo con el espíritu del Rally, que en general es común a los eventos moteros en los que he participado: un grupo de personas unidas por su pasión. Gente que no se conoce de nada, venidos de diferentes partes del mundo y que no dudan ni un segundo en pararse si estás en apuros, en empujar si estás encallado… Ese compañerismo tan generalizado en el mundo de las motos es fantástico.

En junio cumplí 62 años y mi cuerpo arrastra varias lesiones por culpa de este virus de la moto que llevo dentro. Por tanto tengo claro que estoy en tiempo de descuento, que seguir a este nivel no va a durar muchos años más. Así que cada oportunidad como la de estos días en Grecia la vivo y la disfruto como si pudiera ser la última.
Acabar de una pieza el KTM Adventure Rally, estar rodeado de gente genial y sentirme como un Pro gracias al trato exquisito del equipo KTM ha sido una experiencia inolvidable.
Ok, esto no es un Dakar ni un rally competitivo, pero os aseguro que no es un paseo turístico si te meten en un grupo de periodistas locos (de los que dan gas de verdad) y el guía es una vieja gloria del enduro.
Por eso acabé tan feliz, aún he podido seguirles el ritmo durante más de 700 km de piedras y polvo disfrutando a tope. Y es que cuando me pongo el casco, arranco la moto y noto el aire en la cara me olvido de la edad que tengo. No creo que haya mejor forma de sentirse vivo… aunque eso sólo lo podéis entender los que tenéis moto, ¿verdad?
Cesar, Marc y sobre todo Noelia de KTM Spain, muchísimas gracias por esta inolvidable experiencia.
GAAAAASSSS!!!
Si habéis aguantado este ladrillo hasta aquí no os perdáis las fotos que hay más abajo. Las buenas, (se nota enseguida la mano del profesional) están hechas por FRANCESC MONTERO: @francescmonterophoto






































Que gran Jaume!!!
No tanto… es fa eñ que es pot 🙂
Bestial, segur que es una guapada!!! fotacas!
Impresionant 😉
Muy buen reportaje Jaume! He disfrutado viendo las fotos
Me alegro, gracias!!
Envidia sana, poco más que añadir.
Una experiencia que no se te olvidará nunca. Lo de sentirse como un pro durante unos días debe ser increible.
Si, ha sido una pasada!!
Me lo he pasado genial.
Saludos.
Eres incombustible Jaume. Fotacas
Voy resistiendo… pero de incombustible nada 😉
Si, da gusto ver las fotos de los profesionales. TOP!!
Da gusto leerte y porque no reconocerlo, envidia también!
Visto lo que se disfruta, el montaje y demás, la verdad es que me lo estoy planteando para ir el año que viene, aunque la duda está en si ir hastá allí con vehículo o mandar las motos de alguna forma relativamente económica. Pero leerte no me ayuda a ahorrar jajaja. Un saludo y gracias por transmitirnos ese espíritu joven!!
Hola David, gracias!!
Espera a saber donde lo harán el año que viene ya que van cambiando. España y Portugal eran algunas de las posibilidades que estaban barajando.
Si te lo puedes permitir es muy divertido…y la mejor inversión es en uno mismo ?
Saludos!!
Da gusto leerte y porque no reconocerlo, envidia también!
Visto lo que se disfruta, el montaje y demás, la verdad es que me lo estoy planteando para ir el año que viene, aunque la duda está en si ir hastá allí con vehículo o mandar las motos de alguna forma relativamente económica. Pero leerte no me ayuda a ahorrar jajaja. Un saludo y gracias por transmitirnos ese espíritu joven!!