Hace unas semanas que vendí la Kove. Es una moto que me ha durado muy poco, por eso muchos me preguntan si he tenido algún problema con ella o simplemente no me gustaba. Y por descontado los haters se frotan las manos: ¡ya te lo decíamos! ¡No hay que comprar motos chinas! 😀

Pues no, no he tenido ningún problema en los 10.000km cañeros que hice con ella, sólo un cable roto del cláusor por una brida demasiado apretada, una tontería. Y es una moto que he disfrutado muchísimo. Gracias a su facilidad de uso he podido seguir disfrutando del trail más off con una bicilíndrica. De serie es muy buena y con las modificaciones y mejoras que hice era casi perfecta (en este post explico las modificaciones hechas).

Entonces, la pregunta lógica es, ¿por qué me la vendí?

Como ya sabréis los que hace tiempo que estáis por este blog, mis decisiones en materia de motos son poco racionales, me enamoro de una moto, me divierto tanto montando en ella como poniéndola a mi gusto, y cuando he terminado el proceso, enseguida me entran ganas de encontrar una sustituta para empezar de nuevo. Ya sé que es un poco raro, pero es mi pasión y no hay que darle más vueltas. También pensé que con la salida del nuevo modelo sería más difícil vender la mía. Y encontré a alguien que la va a disfrutar mucho. Así que voy madurando cual será la sustituta que acompañe a la Rieju 307 Rally. Y más ahora, que también he vendido la XR600… ¡qué vacio se ha quedado mi garaje!!

Sigo prefiriendo las trail camperas, con ruedas de 21 y 18 y suspensiones largas. Por eso he releído este post que escribí el 2 de agosto de 2025, en el que comparaba las trail bicilíndricas de 600 a 950cc y ruedas de 21” y 18”.

He buscado si desde entonces han salido motos nuevas que pueda incluir en este cuadro, pero no he encontrado ninguna, que me guste.

Así que estamos más o menos igual, la Kove 800 sigue siendo la que encaja mejor con mis preferencias: es la más ligera, la más compacta, con mejores suspensiones y mejor relación peso/potencia. Además, ahora con un precio brutal de 7899€, imbatible, dos mil euros por debajo que cuando compré la mía.

En este cuadro aún tengo el precio de la Kove cuado la compré

Mi 800 X Pro estaba tal y como habría imaginado la trail perfecta, excepto en un par de cosas. Aún no había conseguido dejar el primer golpe de gas a mi gusto. Vengo del trial clásico, y me gusta pasar despacio por las secciones técnicas. Con la Kove, para hacer eso, tenía que usar mucho el embrague, y al final eso me cansaba. Parece que en la Pro 2026, con el gas electrónico y supongo que algún cambio más, han conseguido mitigar ese golpe inicial. Si a eso sumamos una electrónica mejorada, con modos de conducción, quickshifter y control de crucero… parece que esta segunda generación será la buena.

Pero luego está la 800 Rally que es un caramelo… todos los que la han probado o la tienen hablan maravillas de ella, muy tentadora. Espero poder probarla para decidirme por una de las dos.

En mi larga vida motera he repetido moto sólo una vez, con la DRZ400 E, si repito con la 800 será toda una novedad. Pero es que, con esta moto, Kove ha pegado un puñetazo muy fuerte en la mesa y no parece que el resto de fabricantes haya tenido cintura para responder.

Sólo queda ver el precio final de las versiones 2026 y decidirme entre la Pro y la Rally, pero estoy casi convencido de que mi siguiente moto será, de nuevo, una Kove 800.

¿La Pro o la Rally? Se aceptan apuestas 😉

Me gusta mucho en blanco

 

La Rally tiene una pintaza brutal