Hace unos días, la e-bike me dejó tirado. Apareció un error en el display (error 504) y el motor dejó de funcionar. Por suerte no estaba demasiado lejos de casa y pude llegar pedaleando… aunque reventado, ya que donde vivo o te caes al mar o subes al Pirineo. No hay ni un metro sin fuertes desniveles.

Ayer la fui a buscar al mecánico. Me dijeron que la conectaron al ordenador, limpiaron unos cuantos errores que aparecían y listo. Cosas de la electrónica.

Si tengo un problema mecánico soy capaz de solucionarlo en la mayoría de los casos, pero si es la electrónica estoy vendido y, por tanto, que pasen estas cosas y más yendo sólo, fastidia bastante.

Cuando lo publiqué en las redes, enseguida salieron los detractores de las e-bike metiendo el dedo en la llaga: que si fuera en una bicicleta “pulmonar” (me hace gracia el palabro, como si en las eléctricas no se usaran los pulmones), no me habría pasado, que una e-bike no es una bici… etc. etc.

No seré yo quien reniegue de las bicis “pulmonares”, tuve mi primera mountain bike cuando en España apenas se conocían, y sin ser un fanático he tenido siempre bicicletas en casa. Pero cuando realmente he disfrutado de la bici es cuando han aparecido las eléctricas.

Me han permitido salir en bici viviendo en sitios muy exigentes por sus fuertes desniveles, sin morir en el intento, pasar por sitios imposibles con una no eléctrica, disfrutar bajando por senderos casi como si fuera una bici de descenso, salir con mis hijos sin que se aburran esperando a su padre…y que la edad no sea un obstáculo para poder seguir disfrutando de la bici.

Ésta es mi tercera e-bike y todas han sido Trek, mi marca favorita. He hecho muchos miles de kilómetros con ellas y ha sido la primera vez que me ha dejado tirado, así que tal vez haya sido un poco injusto con ella.

Hoy he vuelto a salir. Han sido unos 50km de puro disfrute, sin un metro plano, todo el rato subiendo o bajando, en un entorno maravilloso con vistas impresionantes. Esa ruta habría sido imposible para mí sin la ayuda del motor, aun así, he trabajado lo suficiente para llegar a casa cansado pero vivo… y ya pensando en la próxima salida. ¡Viva la bici eléctrica!!

En definitiva, creo que hay 3 tipos de personas anti e-bike:

  1. Las que están muy fuertes
  2. Las que viven en Holanda
  3. Las que no la han probado

A todas ellas (menos a las de Holanda), les diría que no las prueben si no se quieren acabar comprando una. ¡Es un gran invento!

Hala, ya podéis rajar 😉