Aprovechando que tengo que hacerle el rodaje a la Kove 800 ‘26, he pasado un par de días circulando por carreteras de l’Empordà y el sur de Francia, cerca de donde vivo. El asfalto no es mi fuerte, no suele gustarme demasiado, pero tengo que reconocer que me lo he pasado muy bien y me han quedado ganas de más.

Salí sin rumbo definido, enlazando preciosas carreteras de curvas y también algún tramo de autopista para poder probarla bien en diferentes condiciones.

Me diréis que poco nuevo puedo aprender de una moto que no deja de ser una puesta al día de la 2024 que tuve. Esa moto me rompió los esquemas y sigo pensando que era la mejor trail del momento… hasta que ha aparecido la 2026. Los chinos han dado otra vuelta de tuerca y la han mejorado más de lo que podría parecer.

Para ir por carretera, la convertí en mi versión “Touring” con piezas que conservé de la moto anterior: Le puse la pantalla alta de Puig, herrajes, maletas blandas originales Kove, y salí sin rumbo fijo, simplemente a disfrutar de un par de días soleados antes de que llegara el vendaval que nos azota ahora mientras escribo.

En el post anterior describo algunos tips útiles respecto al Control de Crucero, la autonomía, la pantalla alta, las maletas… Lo podéis ver en este link: CONSUMO, RESERVA DE GASOLINA, CONTROL DE CRUCERO…

También he escrito una primera toma de contacto con más datos sobre la moto: TOMA DE CONTACTO 

EN MARCHA:

Los modos de conducción se pueden cambiar sobre la marcha sin tener que parar, sólo hay que subir o bajar en el menú donde se seleccionan los modos y apretar “enter” para seleccionar el deseado. Es fácil e intuitivo. Durante la prueba no tuve que usar el Rain que es muy suave y debe ser ideal en lluvia. Fui alternando entre el Confort y el Sport y disfruté mucho.

El finísimo tacto del nuevo gas hace que puedas ser muy preciso, acelerando lo justo para hacer la curva redonda, sin los tirones que se producían en el modelo anterior. Pensaba que ese tacto de gas era consecuencia de las normas Euro V, que obligan a que las motos vayan muy secas de carburante y retengan mucho al cortar el gas. De hecho todas las motos que he probado recientemente tienen ese problema del «on/off». Sin embargo, parece que en Kove han dado con la tecla adecuada, ya no retiene tanto y la aceleración entra de forma totalmente controlada por el giro del puño derecho.

En el modo Confort, el inicio del gas es muy suave. Ideal para ir por ciudad o en plan relajado, de paseo. A medida que giramos el puño, acelera de menos a más de forma exponencial. La impresión es que se han ganado bajos respecto al modelo anterior y se puede ir a bajas revoluciones sin los tirones de los que muchos usuarios nos habíamos quejado.

Es súper agradable para ir de paseo, disfrutando relajadamente del paisaje, algo que no se me ocurría hacer con el modelo anterior, que no quería ir despacio.

El modo Sport es muy diferente. La potencia (que se nota, y mucho) llega de forma inmediata, pero, gracias al nuevo acelerador electrónico, la podemos controlar de forma muy precisa. Con un leve movimiento del puño acelera como un cohete pero sin tirones ni brusquedades: lineal, progresiva… y adictiva. En cuanto puse el modo Sport ya sólo lo saqué al entrar en los pueblos o si me encontraba con mucho tráfico y tenía que circular en caravana.

Por carreteras de curvas es divertidísima y en buenas manos puede ser muy difícil de seguir. Ligera, ágil, puedes apurar al máximo las frenadas y salir disparado a por la siguiente, un juguete… no te das cuenta y vas muy rápido, pero con total seguridad. La Kove 800 GT con rueda de 19” y suspensiones más cortas debe ser un pepino de cuidado.

Lo más sorprendente es que siendo tan compacta y corta entre ejes sea tan estable. Incluso a velocidades muy incorrectas, te podrías soltar de manos y el manillar no se mueve.

Respecto a los frenos, hubo críticas en la versión anterior. Yo cambié a discos y pastillas de freno Galfer y frenaba perfecto. Como que tenía dos juegos de ruedas, me quedé el que lleva esos discos, por eso veréis en las fotos que la llanta delantera es negra, con los preciosos discos lobulados y el neumático Dunlop Raid que tenía montado en esa rueda. En cuanto pueda pintaré la llanta trasera en negro para dejarlas iguales, con color el blanco de la moto me gusta más que el dorado. Lo poco que rodé con los discos de serie me pareció que iban bien.

El ABS por asfalto me parece poco intrusivo y sólo lo he notado cuando lo he querido encontrar, a base de frenadas fuertes de la rueda trasera. El control de tracción tampoco me ha saltado, pero rodé más bien tranquilo (maldito rodaje) y en asfalto seco y en buen estado. No puedo opinar sobre ellos.

El Quickshifter ayuda a que las aceleraciones sean brutales, también las retenciones, combinado con el embrague anti rebote. Por cierto, el embrague es pura mantequilla y se puede usar con un dedo, como en la versión anterior.

Y el Control de Crucero es un plus añadido que no está nada mal a la hora de hacer muchas horas de autopista, donde con esta cúpula se puede circular rápido y cómodo.

Las suspensiones son confortables y precisas, sin excesivo hundimiento de la delantera en las frenadas, a pesar de su largo recorrido de 240mm.

Los neumáticos STR de origen van muy bien por asfalto, y las llantas tubeless son un plus de seguridad.

El asiento no me gusta, es duro y quedo demasiado bajo. Acabé con el asiento Rally que tiene más mullido y, al ser más alto, no tengo que ir con las rodillas tan flexionadas, pero la posición general sobre la moto es cómoda, con todos los mandos en su sitio.

No he rodado aún de noche, pero asumo que la iluminación debe ser la misma que en el modelo anterior. De ser así, la luz era blanca e intensa, pero en cortas eso hacía que tuviera mucha iluminación cerca de la moto y de repente, una raya muy marcada donde se acababa y se pasaba a negro. Para remediarlo subí más el foco de la derecha y así esa raya no estaba tan marcada. Unos faros auxiliares no le vienen mal si se circula mucho de noche.

El sonido del escape y admisión me encantan, están allí pero no son molestos.

Como ya he comentado en posts anteriores, el tablero de instrumentos está mal aprovechado. Para lo grande que es no entiendo que hayan puesto unas letras tan pequeñas. Tiene diferentes intensidades de iluminación y el modo automático que varía de intensidad en función de la luz ambiental.

De la cúpula y las maletas que puse ya hablé en el post anterior, muy bien las dos cosas.

Y con una autonomía que se acerca a los 400km, se pueden hacer grandes viajes con ella

CONCLUSIONES:

La Kove 800 va tan bien en off road, que muchos olvidan lo buena que es en asfalto. Y esta versión lo es aún más. Siempre que se habla ella, se mencionan sobre todo sus cualidades camperas, cuando en realidad los chinos han conseguido una moto 50/50, una verdadera trail.

Es curioso ver cómo se ha radicalizado esto del trail. Cuando empecé, hace ya mucho tiempo, las motos de este segmento se dividían entre las muy camperas monocilíndricas y las más grandes bicilíndricas que podían ir por campo pero la mayoría usaba para asfalto. Ahora parece que una trail sólo tenga que ser buena para campo, que todos tengamos que ser Pol Tarrés o Chris Birch, las publicidades de las marcas son de motos pegando saltos y corriendo por el desierto, y todas se llaman «Rally»… Seamos claros, ninguno de nosotros tenemos el nivel de esos cracks y si nos compramos una bicilíndrica ha de servir para divertirnos por el campo, pero también para salir de viaje por asfalto o ir al trabajo entre semana. Y para eso la Kove 800 es perfecta. Además, los de Kove nos lo ponen fácil: la Rally para los más radicales del off road, la Pro como 50/50 y la GT para los más viajeros. Tres motos claramente diferenciadas, no como en otras marcas donde añaden unos cuantos accesorios, le ponen el apellido Rally y se quedan tan contentos.

En mi caso, aún no gustándome el asfalto, me lo he pasado tan bien, que ya estoy pensando en viajes para hacer con ella. Es más, ya es tarde para tirarme para atrás, pero tengo dudas sobre si hago lo correcto con el proyecto de instalar el tren delantero de la Rally, sé que voy a perder ese perfecto equilibrio on/off que tiene ahora.

Con la anterior ya me lo había pasado muy bien viajando hasta los Alpes o por los Balcanes, pero ese tacto impredecible del inicio del acelerador me incomodaba y, a la larga, me cansaba ya que hacía estar muy pendiente de ella. La nueva no ha perdido nada de su deportividad, para eso está el modo Sport, pero, además, ahora también se puede circular relajado con el Confort, el control de crucero, el quickshift… Tenemos dos motos en una, que podremos escoger según nuestro estado de ánimo.

Y ahora saldrán los nostálgicos renegando de la electrónica, recordando el tacto bestia de las motos de antes y que todos esos gadgets son mariconadas y posibles averías. Pero en cambio, seguro que en su coche llevan ventanillas eléctricas, aire acondicionado… incluso alguno ¡cambio automático!! 😉

Ya he pasado por eso, también era unradical de esos, hasta que el tiempo me ha demostrado que no he tenido averías por culpa de la electrónica, que por mucha experiencia que se tenga se va más rápido y seguro con ella, y por supuesto mucho más descansado.

Así que… que se queden ellos las motos de machote, que yo prefiero aprovechar estos avances.

Sea como sea, mucho gas a tod@s!