¡Por fin! Hoy me han entregado la esperadísima Rieju 307 Rally. Han sido muchos meses de espera desde que mi amigo August Castellà (uno de los ingenieros que ha desarrolado el proyecto) me habló de ella, lo vi en acción, machacando a esa pobre moto en diferentes rallys sin conseguir destruirla, vi su evolución y me dijo el precio.

No suelo comprar una moto sin probarla, pero por lo que iba viendo, parecía la moto ideal para complementar a la Kove 800 y llevarla en el portamotos de la camper. Además, por los 4.500€ que vale podía correr algún riesgo. Así que vendí la Yamaha Tricker y me lancé a por la Rieju. Viendo las listas de espera que se han montado parece que fue una buena decisión. Es increíble la expectación que ha despertado esta moto, parece que Rieju ha acertado de pleno en el concepto. Ahora toca ver si la moto está a la altura de las expectativas creadas.

Han sido semanas de incertidumbre para ver si llegaría a tiempo y la semana que viene poder ir con ella a Marruecos. Voy a tener que hacer el rodaje y prepararla en tiempo récord.

Hoy sólo he podido hacer 200km, a ritmo muy tranquilo respetando el rodaje y la mayoría por carretera, aunque también habré hecho 30 o 40km por pistas. Aquí están mis primeras impresiones, aunque no son concluyentes por el tema del rodaje:

Tras recogerla en el concesionario de Figueres (Tecnimoto), lo único que he hecho al llegar a casa, es dejar el manillar, manetas y palanca de freno a mi gusto, sacar las gomas de las estriberas y poner la bolsa Klamath de Giant Loop en el transportín (parece hecha a medida) para llevar algunas herramientas y el impermeable. Ni siquiera he ajustado suspensiones, es decir, la moto completamente de serie.

He llenado a tope el depósito para ver cómo se siente, y sí que se notan los 21 litros. Aun así, la he acostado en el suelo y la he podido levantar sin problema, se nota compacta y ligera. Hablando del depósito, me gusta que sea de esos de plástico «blando». Parece muy resistente a los golpes.

Mido 1,77 y peso 73 kgs. Llego con los pies casi planos al suelo. Las suspensiones me han gustado, aunque como he dicho, he ido a ritmo muy tranquilo y por tanto sin ponerlas en aprietos. Hay que probarlas más y con diferentes ajustes, no he tenido tiempo de trastearlas ya que he priorizado hacer kilómetros, pero la primera impresión es muy buena.

Con mis medidas me siento muy cómodo. Tanto sentado como de pie todo me queda en su sitio. Me gusta la forma y anchura del manillar, bastante endurero, pero alguien más alto que yo puede que necesite alzas. Es de aluminio y tiene dos puntos de anclaje además de poder variar la inclinación, yo lo he dejado en la más cercana al cuerpo, que es tal como venía de fábrica, pero los pilotos más grandes podrán ponerlo en la otra posición para ganar espacio.

En esta moto se nota el ADN off road de Rieju. Por asfalto va muy bien, pero donde se le puede sacar todo su potencial es por campo. Es ágil y divertida y las marchas son bastante cortas, con lo que se puede circular en segunda o incluso tercera con bastante facilidad, dejando la primera para secciones técnicas. Ese desarrollo puede quedarse algo corto en asfalto, donde a 100km/h ya se va a 7000rpm, teniendo la zona roja del cuentavueltas en las 8000. Supongo que los que hagan mucho asfalto o viajes por carretera acabarán poniendo una corona más pequeña o cambiando el piñón para alargar el desarrollo.

Para largas tiradas de carretera el asiento es tirando a duro. La pequeña pantalla no es regulable y protege poco, pero no genera turbulencias incluso yendo con casco de enduro. Reduce la fatiga al ir de pie y no molesta nada haciendo offroad.

Las estriberas son de un buen tamaño, mejores que las de muchas motos más caras.

No me gusta la pata de cabra de hierro. No inspira confianza ya que la moto queda muy vertical, además, la base es muy pequeña y se clava en superficies blandas.

El TFT sigue la maldita moda de ser vertical, con lo que hará que sea difícil poner una tablet, o hará que el GPS quede muy alto encima de él.

A cambio, tiene mirror link, es decir, se puede replicar lo que se ve en el teléfono. Sinceramente, apenas lo he probado, me lo han explicado en el concesionario, pero tenía tanta prisa en hacer km que he prestado poca atención. Hay que investigar más, aunque la primera impresión que he tenido no es buena. Me ha parecido que no utilizaba toda la pantalla de la moto, por lo que se veía muy pequeño y además hay que dejar el móvil utilizando la app de navegación que se utilice, consumiendo la batería del teléfono. En cuanto pueda os cuento más, ojalá no sea así. Que yo sepa no hay manual de instrucciones y por tanto no sé donde informarme.

Eso sí, el TFT es a color, con muy buena resolución y símbolos muy visibles.

La 307 tiene detalles de moto más cara, como la doble toma USB (normal y tipo C) o las piñas retroiluminadas. Aunque no me gusta la disposición de los interruptores de las piñas que requieren un periodo de adaptación.

Los frenos me han parecido muy correctos, suficientemente potentes en asfalto y con buen tacto en off, aunque el ABS hace que parezcan esponjosos. He visto que está la opción de activar el ABS off road y tiene un botón en la piña derecha que supongo que es para desactivarlo, pero con las prisas no me he entretenido en aprender cómo se usa.

Otro buen detalle que no llevan muchas motos trail es el guía cadenas posterior.

Aún no he podido probar la iluminación de noche.

El pedal de freno parece muy expuesto y no es plegable.

El filtro de aire es de tipo cartucho bajo el asiento y es muy fácil llegar a él.

Y he dejado para el final el motor. Soy muy tikismikis con el rodaje, hoy he estado rodando con suavidad y sin estirar las marchas, por lo que  no puedo sacar conclusiones aúnno. En cuanto le pueda dar caña lo explicaré.

Mis primeras impresiones son de un motor muy agradable, silencioso (parece japonés!!), y con buenos bajos para su pequeña cilindrada, pudiendo circular sin tirones a partir de las 4000rpm. Las pocas veces que lo he estirado, me ha dado la impresión que sacaba todo su potencial a partir de las 5000 a 5500 rpm, pero falta poder apretarlo más una vez rodado. Sí que lo he notado muy tapado y, como me pasa en todas las motos EuroV que he probado, tiene ese molesto primer golpe de gas brusco tan difícil de dosificar. Por suerte, al no ser muy potente, se nota menos que en otras motos de mayor cilindrada.

Me ha gustado el embrague, muy blando y dosificable.

El escape es muy silencioso y agradable para ir de paseo sin estridencias, de hecho, esta moto la veo ideal para aquellos que quieran hacer largas travesías sin pretensiones deportivas, gozando de la conducción y los paisajes, es una delicia.

Con la 307 me ha pasado lo mismo que con mi primera DRZ400. Al principio me pareció que a la Suzi le faltaba chicha, pero con el tiempo me di cuenta de lo eficaz y rápida que podía ser, un motor redondo y dosificable con el que podía abrir gas sin miramientos aprovechando toda la tracción. Creo que la 307 es un concepto similar y espero que me guste tanto como la japonesa, una de mis motos preferidas (tuve dos). Tal como sale de serie es suave y dócil, pero me da que cuando pueda subirla de vueltas sin miramientos será muy efectiva y divertida. Ya os contaré.

Nunca va a ser un pepino, no busco eso, pero una vez destapada, con otro escape, y si además sacan el kit de potenciación del que ya se habla… ¡ojo!

Y tengo muchas ideas para irla mejorando… esto sólo ha empezado, ¡va a ser divertido!

Ah! ya sé que eso va agustos, pero la encuentro muy bonita!!

MÁS INFO DE LA 307 RALLY EN ESTE POST: 2600km con la Rieju 307 Rally en Marruecos