Precio de la Hero XPulse 200: 2.692€

Precio de la Hero XPulse 200 Pro: 2.892€

Con 5 años de garantía, IVA y transporte incluido.

Empiezo con el precio para ponerlo todo en contexto, luego no me salgáis con que no tiene esto o aquello. A ver qué moto encontráis que dé más por tan poco 😉

Tras mi viaje por Kirguistán y Tayikistán empecé a darle vueltas sobre qué moto sería la ideal para un viaje «al culo del mundo». Lo comenté en este post: QUE MOTO ESCOGER PARA IR A LUGARES REMOTOS

Estos son los aspectos que me parecieron más importantes para escogerla (no están por orden de importancia):

  • Autonomía
  • Comodidad
  • Fiabilidad
  • Versatilidad on/off
  • Ligereza, lo ideal sería rondar los 150kgs
  • Capacidad para llevar equipaje
  • Guardabarros alto
  • Algo de protección aerodinámica…

Las prestaciones quedaban en un segundo plano y la electrónica no nos haría ninguna falta, cuanto más simple, mejor.

Con los problemas de temperatura que tuvimos en las CFMoto 450, llegamos a la conclusión de que era mejor que fueran refrigeradas por aire. También que se pudieran arrancar a patada además de con botón.

Que yo sepa, las únicas motos que cumplen estos requisitos son las trail clásicas… y la Hero XPulse 200. ¿Me iría con ella de viaje? Había que probarla para salir de dudas.

Coincidió que llevé mi 307 a hacer la revisión a Tecnimoto de Figueres, concesionario de Rieju, de Hero y de otras marcas. Y les acababa de llegar una XPulse para tenerla como Demo bike. ¡Bingo!

Recogí la moto con cero kilómetros, así que les prometí que me portaría bien y se la cuidaría. Por tanto, no he podido sacar muchas conclusiones en cuanto a velocidades máximas o rendimiento del motor, que seguro irá mejor una vez acabado el rodaje, pero he podido hacer los suficientes kilómetros como para tener una idea clara del potencial de esta moto.

Hero aún no estaba presente en nuestro país, pero la conocíamos por su participación en el Dakar. Estamos hablando del mayor fabricante de motos del mundo por volumen, una marca india con presencia en 52 países, más de 125 millones de clientes y 41 años de historia.

En España está distribuida por el grupo Onex, importadores de muchas otras marcas, a los que conozco desde que distribuían las Ducati a través de Desmotrón, por lo que el servicio post venta está asegurado.

La XPulse tiene un motor monocilíndrico 4t de 200cm3 con una potencia de 19Cv a 8500rpm. Está refrigerado por aire y aceite y tiene un consumo homologado de sólo 2,5 litros a los 100. El par máximo es de 17,35 a 6500 rpm. Una curiosidad poco frecuente es que el arranque puede ser eléctrico o a patada.

Las ruedas son de 21 delante y 18 detrás y lleva unos neumáticos Metzeler Sahara ideales para esta moto. Los frenos son de 276mm delante y 220 detrás. Tiene tres modos de ABS: Road, Off Road y Rally.

Hay dos versiones de XPulse, la que me dejaron y la Pro. Las diferencias son sólo el color, unas torretas de manillar más altas y suspensiones más largas en la Pro, todo eso por 200€ más. Mientras que las suspensiones de la “normal” son de 190 delante y 170 detrás, en la Pro son de 250mm y 220. Con estas suspensiones, la altura de asiento sube a 891mm por 825 la “normal”. Para hacerse una idea, en la Honda CRF300 el asiento está a 880mm del suelo y la Rieju 307 lo tiene a 890mm. Con mis 1,77m, en la Hero llego sobrado al suelo con los pies planos.

Sin ser especialmente baja sí que se nota pequeña, aunque para su tamaño, los 146kgs que pesa en seco demuestran que no se han podido utilizar materiales ligeros, los costes mandan. El depósito metálico es de 13 litros.

Tiene una pequeña pantalla LCD, sencilla pero funcional y con buena visibilidad, con conectividad Bluetooth y navegación “turn by turn” que sinceramente no he usado. La única pega que le encontré es que según como le da el sol brilla y refleja en los ojos del piloto.

También tiene toma USB y los paramanos, el cubrecarter de aluminio, la cúpula y el pequeño transportín con los agarraderos del pasajero son de serie.

Estéticamente me gusta, tiene un aire un poco retro, de Scrambler, que la hace diferente. Lo que no me gusta nada son los guardabarros. El trasero es enorme y el delantero tiene ese doble guardabarros alto y bajo que tiene las pegas de los dos.

Y lo peor es el radiador de aceite que parece puesto para que se rompa a la primera caída. Por culpa de esa posición es imprescindible mantener las antiestéticas y supongo que pesadas defensas laterales que, de otra forma, no serían necesarias.

También parece bastante expuesto el catalizador. Lleva una protección lateral pero ninguna frontal con lo que será fácil abollarlo con las piedras que salgan de la rueda delantera.

¿COMO VA?

Al ponerla en marcha, el sonido del pequeño monocilíndrico es muy agradable y silencioso. También lo es el que sale del escape. Es el típico sonido de moto amable, sin pretensiones y que hará que nadie nos mire con mala cara. Una moto simpática tanto por su aspecto como por su baja rumorosidad. De esas que tienes aparcada en la calle y la coges sin pensarlo para ir al bar de al lado o a buscar el pan con pantalón corto y camiseta. ¡Y el calor del motor no te achicharra las piernas como en la mayoría de motos actuales!

Desgraciadamente tiene el defecto de todas las motos que he probado últimamente con la EuroV: el famoso on/off al abrir y cortar el gas. En este caso es poco perceptible, supongo que por la baja cilindrada del motor, pero sí que es algo incómodo en ciudad. A esta moto le iría de maravilla otro escape, un filtro más abierto y una repro que le deje entrar más gasolina para darle más vidilla y eliminar ese efecto.

Sentado la posición es muy cómoda y natural, en cambio de pie las pequeñas estriberas y el ancho depósito de gasolina obligan a una posición un poco forzada. Es lo que comentaba antes, parece una Scrambler, una moto de carretera adaptada al uso offroad.

Empecé haciendo un bonito recorrido por la carretera de la costa que me llevó hasta Port de la Selva donde desayuné con unos amigos. Una vez aparcada tuve que contestar a las preguntas de varios curiosos a los que les llamó la atención, ¡es resultona!.

Para callejear es perfecta y por asfalto se desenvuelve muy bien. Es cómoda, suave, y las suspensiones trabajan bien. Los frenos cumplen sin más, para que frene hay que apretar la maneta con fuerza, aunque mejoraron con los kilómetros, supongo que se tendrían que adaptar las pastillas. El motor tiene buenos bajos, no vibra… es una delicia para pasear por carreteras secundarias a 80 o 90km/h. A 100 ya va a más de 7000rpm. Para superar esa velocidad habría que forzarlo y no lo quise hacer estando en rodaje.

El asiento es bastante duro y un poco estrecho, no creo que sea muy cómodo en tiradas largas por carretera.

Tras comprobar sus virtudes en asfalto me metí por pistas. Las marchas son bastante cortas y la primera debe ir bien en zonas técnicas. Eso no lo pude comprobar ya que en mi zona seguimos con fuertes restricciones por riesgo de incendio y sólo pude circular por pistas, que por otra parte creo que serán las que frecuentarán los propietarios de esta moto.

Las suspensiones funcionan sorprendentemente bien aun no siendo las de la Pro, que por lo que me han dicho son bastante mejores. Aun así, creo que serán más que suficientes para la mayoría de usuarios de la XPulse. Aquí los frenos son perfectos y se pueden dosificar muy bien. En cuanto al ABS, entre que es poco intrusivo y los frenos no clavan, ni siquiera lo desactivé.

Evidentemente, 19CV no dan para mucho, pero son muy aprovechables. De lo que nos podemos olvidar es de hacer derrapadas o caballitos. Aquí la conducción ha de ser fluida, eficiente y sobre todo darnos tiempo para disfrutar de los paisajes.

Si la comparo con la Rieju 307 Rally, que es lo más cercano que he probado últimamente, la Rieju parece una moto de enduro, mucho más ágil y radical. Puede ir por carretera, pero donde realmente se le saca partido es en off road.

En cambio la Hero se encuentra muy a gusto por asfalto, es más cómoda, amplia y estable que la Rieju. En cambio, por campo se notan los kilos, es más torpe y la posición de conducción de pie menos natural. Dos conceptos de moto completamente diferentes.

La XPulse será la moto ideal para tenerla en la casa del fin de semana, donde la usará toda la familia y amigos, sin miramientos: poner gasolina y a correr. Es perfecta para zonas rurales, donde lo que se busca es la economía y simplicidad. También para quien empieza, que busca una moto fácil y amable… o si hay que dejarla durmiendo en la calle y no se quiere sufrir demasiado por los robos… Realmente faltaba una moto así. Y con un precio imbatible.

Respecto a lo que comentaba al principio del post. ¿Es una moto viable para un viaje a lugares remotos?

Vamos a chequear la lista de requisitos:

  • Autonomía: con 13 litros de capacidad y un consumo de 2,5 a los 100 nos daría para unos 500km. Aunque sean 400 está muy bien.
  • Comodidad: Quizás habría que retocar el asiento, aparte de eso es muy cómoda.
  • Fiabilidad: tiene pinta de moto bien hecha y es tan simple que pocas cosas se pueden romper. En el peor de los casos debe ser fácil de reparar, apenas tiene electrónica. Poder arrancarla también a patada es un plus muy interesante. Lástima de ese radiador de aceite tan expuesto.
  • Versatilidad on/off: Es mejor en on, pero se defiende suficientemente bien en off y en este tipo de viajes no se buscan trialeras.
  • Decía que lo ideal sería rondar los 150kgs. Está en esos valores, pero estoy seguro que se le pueden sacar kilos fácilmente, ¡hay mucho hierro!
  • Capacidad para llevar equipaje: No va sobrada de espacio, pero se le podría poner equipaje. Aunque no hay que pasarse o el pobre motorcito no va a poder con él.
  • Guardabarros alto: Tiene alto y bajo. La única ventaja es que el bajo se puede sacar muy facilmente en caso de encontrar barro pegajoso.
  • Algo de protección aerodinámica: tiene poca, aunque a la velocidad que se circula no hace falta más.

También decía que las prestaciones quedan en un segundo plano, estoy convencido de que ese pobre motor va capadísimo para cumplir con las normas EuroV y que tiene un gran margen de mejora. Aun así, ese es el talón de Aquiles de esta moto para un viaje largo. Habría que ir con una mentalidad muy relajada, muy de ir de paseo y disfrutar del viaje más que de la conducción. Y sobre todo tener mucho tiempo.

Pero… no deja de ser atractivo ese planteamiento. Os imagináis ir de viaje, con una motillo que da mucho a cambio de casi nada, que es tan barata que incluso te puedes plantear dejarla cuando llegues a tu destino y salir sin fecha de retorno, sabes cuando empiezas, pero no cuando acabas… mola, ¿no?

Un buen planteamiento para aquellos que tienen tiempo y viven la vida tranquilamente  😉