Los frenos de la 307 son correctos en offroad pero la frenada en asfalto es justa. A medida que le he ido cogiendo confianza y voy más rápido con ella, noto que hay que apretar fuerte la maneta y acaba cansando.

Por eso quise probar las pastillas de freno que fabrica Galfer para esta moto. Son las FD138G1396 delanteras y FD291G1396R traseras.

Las instalé justo antes de ir a Túnez y las he podido probar a fondo en un terreno muy duro para las pastillas. No han desfallecido en ningún momento y son una mejora importante.

La diferencia respecto a las de serie es muy notoria. La frenada es dosificable, pero ahora también es potente y no hace falta apretar la maneta con toda la mano cuando quieres frenar fuerte, uno o dos dedos es suficiente.

También la trasera ha mejorado mucho, pudiendo frenar suavemente o clavando rueda con precisión en las curvas cuando hace falta timonear. ¡Bien!

Ah! Y me han dicho que están preparando un juego de discos de freno para la 307 que tendrán en breve. Ya os contaré.