He estado un buen rato entretenido poniendo el kit de adhesivos que me han hecho en Uniracing para la Navara.

Desde que me la quedé que me rondaba por la cabeza hacerle algo. Tan blanca… le faltaba algo. Se lo comenté a Alex de Uniracing y empezó a enseñarme unos diseños preciosos. El problema es que eran muy llamativos y este coche lo utilizo a diario para el trabajo así que le pedí que fueran algo más discretos.

Al final me quedé con uno que tiene mis colores preferidos, es cantón pero creo que no llega a pasarse y la Navara queda más cañera.

El material es el vinilo lenticular que tanto me gusta.  Este material -que conozco bien de usarlo en mis motos-, es muy moldeable por lo que se adapta bien a superficies curvas. También es super resistente, en mis motos me ha durado años sin dejar de verse bien. Por eso Alex ha diseñado algunos en zonas vulnerables como el parachoques delantero que son transparentes, protegen pero apenas son visibles. Además tiene una textura rugosa que le da calidad.

Pero cuando vi el tamaño de las piezas me acojoné. No tenían nada que ver con las de una moto, enormes. Por suerte Alex me dió una serie de consejos que han funcionado.

Hay que limpiar muy bien las zonas donde van fijados los adhesivos. Primero lavé el coche y froté esas zonas con un paño impregnado con alcohol. Luego las rocié con abundante agua jabonosa (con muy poco jabón). A partir de aquí empezaba lo bueno: poner los adhesivos.

Iba presentando y pegando el adhesivo y con una espátula de plástico (de las que usan los planchistas y que se encuentra en cualquier tienda de pinturas) “peinando” el adhesivo para sacar completamente el aire y el agua.

El agua jabonosa hace que el adhesivo se peque poco por lo que es fácil corregir cualquier error y a medida que vas pasando la espátula se va fijando bien. Importante que no queden burbujas de aire o agua, si hace falta se vuelve a despegar, se pulveriza agua otra vez y se inicia de nuevo el proceso.

Y así ha quedado: