Todo lo bueno se acaba y ya estoy de nuevo trabajando tras 18 días fantásticos por los Balcanes. Han sido casi 6000km (5856km para ser exactos) cruzando Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Albania, Macedonia y Grecia.

Desde el primer día me quedé sin ordenador, por eso no he podido actualizar el blog pero prometo ir poniéndome al día.

A parte de este incidente, el resto del viaje ha ido perfecto. Lo que empezó siendo el plan B del fallido intento para ir a USA ha acabado siendo un planazo a pesar del poco tiempo disponible para prepararlo y de mi desconocimiento de la zona.

Los primeros días me notaba inseguro, siempre pendiente de si me había olvidado algo: una maleta abierta, la cartera, el teléfono, el GPS… Hacer y deshacer el equipaje era lento, no recordaba donde había guardado las cosas… También me faltaba tiempo ya que tenía reservados los hoteles y eso me obligaba a un timing apretado. Además el tiempo no me acompañaba y llovía cada día. Los sitios que visité son maravillosos y me lo pasaba bien durante el viaje pero no iba lo suficientemente relajado.

A medida que pasaron los primeros días me fui encontrando mejor, más seguro y cómodo. Cada cosa tenía su sitio y la rutina del equipaje salía de forma mecánica. Pero el gran cambio fue no tener los hoteles reservados.

Mi idea inicial era que a partir de la tercera noche iría reservando los hoteles durante el viaje. Pero decidí ir a la aventura sin reservar. Buscaba sitio para dormir cuando estaba en un sitio que me gustaba. Eso me dio libertad de movimiento y empecé a disfrutar mucho mas del viaje. Me paraba donde me apetecía, dormía donde más me gustaba… genial.

Ese relax hizo que me fuera atrasando sobre la ruta prevista pero lo asumí y dejó de preocuparme. Vería lo que podría y ya no me agobié más. Ese «click» en mi cabeza ha sido lo más importante del viaje y lo que ha hecho que haya disfrutado a tope, os lo aconsejo. Puede que en agosto esa opción sea muy arriesgada pero en mayo no he tenido el más mínimo problema para encontrar sitio donde dormir que en general han sido económicos y muy correctos.

Me han faltado días, muchos días. La zona es maravillosa y hay mucho por ver. Pensaba que con 18 días queda harto de moto. Nada más lejos de la realidad, el viaje me ha ido atrapando y habría seguido muchos días más.

Sólo he encontrado gente encantadora, acogedora y no he tenido en ningún momento sensación de peligro. Me han impresionado los paisajes pero también las heridas de una guerra demasiado cruel y reciente. Me han quedado muchas ganas de volver.

Y la moto. Este es el tipo de viaje ideal para la Ducati Multistrada Enduro. Cómoda, amplia, con mucha autonomía, potente… Hemos hecho 1200 km de tirón por autopista, carreteras rápidas y de montaña, pistas y senderos casi de enduro. Todo ello sin rechistar, gastando poco y sin el más mínimo problema. Enamorado de Bellissima!!

Ya iré entrando en detalle, mientras tanto aquí os dejo unas fotos de aperitivo mientras edito las miles de horas de vídeos y mogollón de fotos. 

Hasta pronto!!

Primera parada Borgo Panigale. Fábrica Ducati

¿Hace falta que diga donde es?

Lago Bled, Eslovenia

Triple puente en Liubliana. Eslovenia.

Zagreb, Croacia.

Lagos Plitvice, Croacia.

¡Atención!!, minas.

Aeropuerto abandonado en Croacia

Restos de la guerra. Croacia.

Costa croata

Split, Croacia.

Mostar, Bosnia-Herzegovina

Aún quedan muchas heridas de la guerra. Mostar.

Sarajevo, Bosnia-Herzegovina.

Sarajevo, Bosnia-Herzegovina. Edificio acribillado. Y hay muchos.

República de Srpska. Bosnia-Herzegovina.

Carreteras imposibles entre Bosnia-Herzegovina y Montenegro

Montenegro

Parque natural de Durmitor, Montenegro.

Podgorica, Montenegro

Lovcen, Montenegro

Bahía de Kotor en Montenegro.

Kotor, Montenegro.

Camino del valle de Theth, Albania.

Valle de Theth, Albania.

Lago Skodra, Albania.

Tirana, Albania.

Lago Ohrid desde Macedonia.

Berat, Albania.

Costa de Albania.

Lago de Ioánina, Grecia.

Syrraco, Grecia

Kalarites, Grecia.

Meteora, Grecia.

Delfos, Grecia.

Rescate en una carretera griega.

En el rally Hellas, Grecia.

Olimpia, Grecia

Atenas, Grecia.

El Partenón, Grecia.

Misión cumplida: 5855km

El último reto: subir esas rampas