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En las gorges du Verdon

Como ya comenté en este post, el pasado mes de julio pude volver a los Alpes. Esta vez con la Ducati Multistrada Enduro.

Me pasé el fin de semana anterior ultimando los preparativos del viaje, la verdad es que voy notando la experiencia en este tipo de viajes y no me costó mucho tenerlo todo a punto. A pesar de tener la maletas de la Ducati preferí poner las alforjas Siskiyou de Giant Loop ya que íbamos a hacer pistas y en este caso prefiero las bolsas blandas.

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Con el soporte del móvil parece una nave espacial

Salí el martes 5 de julio muy temprano, tenía ganas de iniciar el viaje y no había forma de dormir, además de esta forma aprovecharía las horas más frescas del día. Me quedaban por delante más de 700 km, casi todos por autopista, hasta Saint Dalmas de Tende donde me encontraría con el grupo de 30MPS Expeditions, los organizadores del viaje. La idea inicial era poder salir con ellos el domingo pero el lunes se graduaba mi hija y eso es algo que no me podía perder por nada. Así que me perdía dos días que los recuperaría regresando más tarde que ellos.

******** VIDEO DEL PRIMER DIA **********

Los kilómetros pasaban rápido por la autopista que bordea la costa francesa: Perpignan, Béziers, Montpelier, Nimes… en el modo Touring la Ducati es un auténtico sofá sobre ruedas en la que incluso una aburrida autopista es tolerable. Es cómoda, vas bien protegido del viento, la autonomía es enorme, puedes controlar la música desde el manillar… un montón de gadgets entre los que destaca el control de crucero. En un viaje largo por autopista ayuda a que puedas descansar la mano del gas y a no pasarte de velocidad ya que con esta moto no te das cuenta y vas muy pero que muy rápido.

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Por fin en ruta. Parada en un área de servicio cerca de Nimes. Con las alforjas ya se huele la aventura.

Iba bien de tiempo así que decidí dar un rodeo y pasar por las gargantas del Verdon. Salí de la A8 en Saint Maximin la Sante Baume y me dirigí hacia el norte perdiéndome por preciosas carreteritas hasta que llegué al cañón. Se puede rodear por dos carreteras, yo elegí la que pasa por el sur. Las vistas son impresionantes con el río pasando muchos metros más abajo en unos desfiladeros vertiginosos donde muchos valientes practican escalada. De allí me dirigí a Niza donde de nuevo cogí la A8 unos kilómetros más hasta salir de nuevo en dirección a Sospel.

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Espectaculares las gorges du Verdon

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Esta zona ya me era conocida, había estado allí con la Super Ténéré y con la Ténéré. Los Alpes empiezan a estar presentes, las carreteras son preciosas y los «tornanti» -como llaman los italianos a las «paellas»- se suceden en cualquier carretera. Botoncito de la Multi en modo sport y a disfrutar como un loco. ¡Como me lo pasé con este bicho y neumáticos de carretera!!. Ese motor tiene un demonio metido dentro que se manifiesta cuando le retuerces el gas y te traslada de curva a curva a la velocidad de la luz. Además con una seguridad pasmosa. Frenadas de escándalo sin ningún «raro», salidas de las curvas traccionando a lo bestia… todo bajo control. La que por autopista era una touring ahora era una rabiosa deportiva… y yo allí, desconocido, ¡el que odia el asfalto se lo estaba pasando en grande!.

Tan rápido fui que a pesar del enorme rodeo que dí par ir a Verdon llegué antes de lo esperado al hotel donde tenía que encontrarme con el grupo. No habían llegado aún así que tuve tiempo de refrescarme y tomar una cerveza mientras los esperaba. Mientras lo hacía pude charlar con un grupo de alemanes que estaban allí haciendo una ruta con road book. Todo muy bien organizado, con camión de asistencia incluido. Como cada vez que paraba en algún sitio, mi Ducati era el centro de atracción y no paré de contestar a las preguntas de los curiosos moteros.

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El grupo de alemanes y si asistencia

Al cabo de un rato llegó el grupo. Dominio absoluto de las GS1200: Daniel y Javi de Pamplona, Gonzalo (Andorra), Rodrigo (Argentina), Pep (Girona) y Michael (Alemania) iban con las boxer. Luego estaban Domingo de Málaga con una HP2, Juan de Badajoz con una GS800, Stefan de Alemania en una Ténéré 660 y Mikel (vasco) con una KTM1190. En total éramos 11. Luego el staff de 30MPS: Pere Font (Moto Abast) y Miguel Checa con sus GS1200 y Isaac Feliu que en este caso iba con una GS800 Adventure mientras reparaba su 1200 averiada en el rally de Albania.

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La señora siempre quiere ser diferente. Mientras unas van ella ya vuelve… jejeje

Enseguida me quedó claro que me iba a divertir, gente muy fácil y con ganas de pasarlo bien tanto en la moto como sin ella, el ambiente fue genial todos los días.

Al día siguiente, tras el desayuno y el briefing iniciamos la ruta. Como que éramos muchos se hicieron grupos y de vez en cuando nos reagrupábamos.

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Isaac dando el briefing

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Empezaban las vistas

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Tenía mucha curiosidad en ver probar los mixtos asfálticos en off road ya que era mi primera vez sin ruedas de tacos por pistas. Puse el modo Enduro, con el motor en la posición intermedia, el control de tracción al mínimo y el ABS en Enduro (desconectado atrás y al mínimo delante). La verdad es que me sorprendió lo bien que iba y traccionaba la moto. Sólo me pegué algún susto con barro en la pista cuando había desplazamiento lateral de la rueda delantera.

Hablando de sustos el que nos dio Michael sí que fue gordo. Hacía muy poco que habíamos salido del asfalto, no corríamos y la pista era sencilla, posiblemente por ir relajado en una curva se le fue la GS de delante y cuando se dio cuenta ya estaba bajando por un terraplén. Por suerte ni piloto ni moto sufrieron ningún daño y todo quedó en la anécdota del viaje. La moto quedó muchos metros más abajo del camino pero al ser muchos la pudimos sacar sin problemas… no quiero ni pensar en algo así yendo solo.

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Recuperando la moto de Michael

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Victoria!! moto recuperada

El recorrido que nos prepararon los de 30MPS es de los más bonitos que se pueden hacer en los Alpes: la Ligurische Grenzkammstraße (LGKS). Intenté hacerlo en mi anterior viaje con la 660 pero me pilló una tormenta y no había nada de visibilidad así que no pude disfrutarla. Por eso tenía muchas ganas de volver.

La LGKS es antiguo camino militar que a lo largo de la frontera franco italiana, de ahí que por ella se puedan ver muchos fuertes y construcciones militares.  Gran parte de ella transcurre por encima de los 2000 metros. Es un track circular, mayoritariamente off road. Lo iniciamos en La Brigue, cerca de Tende y en seguida fuimos tomando altura, gozando de unas vistas preciosas. La primera parada fue en el passo del Tanarello donde nos agrupamos y hicimos las fotos de rigor. Volvimos a bajar hasta llegar a un punto donde tienes que pagar para poder continuar la ruta, es una especie de peaje que les ayuda a mantener la pista.

 

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Cada vez más altos. Creo que el del fondo es el Monte Viso

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Isaac con su GS800 Adventure

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Reagrupación en el paso de Taranello

 

Tras pasar por unas bonitas pistas rodeados de abetos volvimos a subir hasta en paso Framagal y de allí a comer al refugio Don Barbera a más de 2000 metros y en un entorno alpino increíble. Nos sirvieron unas enormes cazuelas de pasta, embutidos locales, queso… que devoramos hasta que no quedó nada. El día era espléndido y a más de uno le entraron ganas de echarse una siesta al sol. Suerte que los guías nos metieron caña y volvimos a salir porqué quedaba lo mejor del día.

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Domingo con su HP2

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El grupo llegando al refugio don Barbera

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La pista se empezó a adentrar en un caos de enormes rocas y subía retorciéndose en pronunciados «tornanti» con unos desfiladeros altísimos a cada lado, no apto para personas con vértigo. Realmente espectacular.

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Mejor no mirar abajo

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Luego fuimos siguiendo las crestas de las montañas hasta pasar por encima del túnel de Tende donde visitamos las ruinas del Fort Central, una enorme construcción militar que dominaba la frontera entre Francia e Italia. Desde allí se podía ver la antigua carretera que se usaba antes de que construyeran el túnel. Ahora está abandonada pero la pude recorrer cuando vine con la 660 y es increíble: una orgía de tornantis!!.

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En Fort Central

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Bonitas vistas desde el fuerte

Siempre a mucha altura y por tanto con grandes vistas hasta la Basse du Peyrefique. La pista seguía hacia nuestro próximo destino: unos bunkers militares a donde se llega tras una complicada subida de piedras. Otra vez me impresionó la facilidad con la que subí con esas ruedas tan lisas y es que el control de tracción hace milagros.

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En la base del Peyrefique

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Vista del valle de Tende

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El grupo a la salida del bunker

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Con el valle de Tende al fondo

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Pere bajando del bunker

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El único pinchazo. Pere lo cambió en un visto y no visto

Cuando fui a hacer fotos me dí cuenta que no tenía el teléfono. Me quedé helado, no solo porqué lo acababa de comprar sino porqué allí tenía todas las fotos que había hecho. La última vez que lo había usado era en el fuerte, allí se tendría que haber caído. Salí a toda prisa, tan rápido que no se me ocurrió decirle a nadie del grupo que me llamara. Mientras pensaba en eso miré el tablero de instrumentos de la moto. Me indicaba que el móvil seguía conectado al Bluetooth de la Enduro. Puse la música en marcha y empezó a sonar, el móvil no podía estar lejos. Paré y empecé a registrarme en todos los bolsillos. Estaba en el del pantalón. En el fuerte me saqué la chaqueta que es donde siempre lo llevo y por eso lo puse en el bolsillo del pantalón. ¡Que alivio!. Otra cosa que pueden explicar los de marqueting de Ducati: La Enduro te ayuda a encontrar el móvil 😉

Media vuelta y aún pude alcanzar al grupo en el bunker. Bajada por el precioso valle del Casterino, luego un divertidísimo tramo por carretera donde me pude poner en versión «racing» y al hotel. !

Jornada perfecta!!